Nuestra junta directiva hace balance sobre la pandemia

03/05/2021

El órgano permanente de gobierno de nuestra asociación evalúa el impacto que está teniendo el covid-19 en nuestros servicios, profesionales, personas usuarias y familias

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A punto de cumplirse un año de la fase de ‘nueva normalidad’, nuestra junta directiva hace balance del impacto que ha tenido la pandemia de covid-19 en nuestra entidad, en los servicios que prestamos y en las personas con discapacidad intelectual y sus familias.

 

 

 

“Queremos volver a reconocer el papel que desempeña nuestro colectivo de profesionales; es un pilar fundamental para que la pandemia esté afectando lo menos posible a nuestras personas usuarias”, subrayan desde nuestra junta directiva. “También debemos agradecer al voluntariado todo lo que ha hecho, manteniéndose ahí a pesar de las dificultades”, añaden. “Además, hay que poner en valor la colaboración de las propias personas usuarias y sus familias, y la resiliencia con la que están afrontando una situación tan extrema y cambiante”, destacan. “Igualmente, queremos dedicar un sentido recuerdo a las personas fallecidas a causa del coronavirus”, expresan.

“A la hora de evaluar el impacto que la pandemia ha tenido en nuestro colectivo, no podemos obviar la situación de incertidumbre, ansiedad y estrés que ha afectado a personas usuarias y familias, que han visto sus vidas alteradas al tener que modificar sus rutinas diarias e, incluso, dejar de realizar ciertas actividades. Esto ha tenido un importante impacto en su calidad de vida, y ha supuesto una amenaza a los derechos y conquistas logradas”, detallan.

Sobreesfuerzo emocional
“En lo que respecta a los servicios, hemos tenido que adaptar nuestra actividad habitual a la realidad derivada del covid-19. Siguiendo constantemente las instrucciones de las autoridades competentes, introdujimos líneas de acción específicas que asegurasen las prestaciones en los servicios declarados esenciales, y reenfocamos el resto”, resumen.

“A esto se suma el cumplimiento escrupuloso de todos los protocolos de protección frente al covid-19 dictados en cada momento por las autoridades competentes”, agregan. “Y todo ello ha producido un sobreesfuerzo en la gestión y en lo emocional, similar al de otros servicios públicos que han estado más en el foco social del reconocimiento”, analizan.

Sobrecoste económico
“Pero, además, todas las medidas que hemos tenido que adoptar están suponiendo un enorme sobrecoste económico para nuestra asociación; sobre todo, en lo derivado de desinfección y adecuación de instalaciones, adquisición de equipos de protección individual, contrataciones de refuerzo e, incluso, de la realización obligatoria de PCR cuando el sistema público de salud aún no se hacía cargo de esas pruebas”, aclaran.

“Esto provocó que cerráramos el pasado ejercicio con déficit, y nos lleva a afrontar este año con una fuerte incertidumbre y preocupación. No obstante, estamos trabajando para que se concrete una línea de ayudas públicas que nos permita hacer frente al impacto económico de la pandemia, y poder solventar esta situación”, concluyen.